Putas y toreros, a la vejez os espero.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Paga adelantada, paga viciada.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
A gran subida, gran caída.
A consejo ido, consejo venido.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Dios castiga, pero no ha palo.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Tal para cual, la puta y el rufián.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
La verdad sale en boca de los niños.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Cree en Dios pero amarra los camellos.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Bragueta abierta pájaro muerto.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Del necio, a veces, buen consejo.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
La casa es chica, pero el corazón es grande.
A pan duro, diente agudo.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.