Quitada la causa se quita el pecado.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Me importa un bledo.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Dios castiga sin dar voces.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
La primavera la sangre altera.
En chica cabeza caben grandes ideas.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
El ojo del amo engorda el ganado.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Dame venta y te daré cuenta.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
¡Se nos creció el enano!
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
De cabo a sargento, y no está contento.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Remendar y dar a putas.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
El movimiento se demuestra andando.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Mudarse por mejorarse.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.