Aguja que doble, para sastre pobre.
La buena ropa abre todas las puertas.
A consejo ido, consejo venido.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Al higo por amigo
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Boca abierta, dientes de oro.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
Tiene la cola entre las patas
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Ir uno de infantería.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Indio con puro, ladrón seguro.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Obremos a no ver, dineros a perder.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Creer a pie juntillas.
Paga adelantada, paga viciada.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
La boda de los pobres, toda es voces.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
A pan duro, diente agudo.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Las furias de Celestino, no me importan un comino.