Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
El marido celoso nunca tiene reposo.
El amor, de necios hace discretos.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Ama el sol, el que tiene sombra
Más ordinario que yogurt de yuca.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Aquí, lo único que importa es el cash.
Sin trabajo no hay recompensa.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Favor del soberano, lluvia en verano.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Idos y muertos es lo mesmo.
No todo el que trae levita es persona principal
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Beber, hasta la hez.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.