Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Se queja más que la llorona.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
La esperanza es lo último que se pierde.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Averiguelo, Vargas.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Detrás de los picos van los chicos.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Rogar a Dios por los santos, más no.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
A la vejez, cuernos de pez.
Por unos pierden otros.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Más corre un galgo que un podenco.
Haz el mal y guárdate.
Sin virtud poco vale la salud.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Las indirectas del padre Cobos.
Las armas, el Diablo las carga.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Al rey muerto rey puesto.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Los burros se buscan para rascarse.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
El ejercicio hace maestro al novicio.
La madurez solo se vive una vez.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.