Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Quien mal padece, mal parece.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Amor con casada, vida arriesgada.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Niño mimado, niño mal educado.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Amor con amor se paga.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
La libertad no tiene par.
Acúsole porque pisó el sol.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Es más seguro ser temido que ser amado
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Cada pez en su agua.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
En la duda, ten la lengua muda.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.