Ignorante malo, mucho daño hace.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Acabada la misa, se parten las obladas.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Es mejor sudar que temblar
Para aprender, perder.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Gana poco, pero gana siempre.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Donde aprietan, no chorrea.
El llanto alivia el quebranto.
Me doblo pero no me quiebro.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
Dinero guardado, barco amarrado.
El buen vino, venta trae consigo.
La mejor bellota es para el peor marrano.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
En amores, los que huyen son vencedores.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.