Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Es más seguro ser temido que ser amado
Jugar y perder bien puede suceder.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Ama al grado que quieras ser amado.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Quien hace, aplace.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Si me quebré el pie fue por mi bien.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
La zorra no se anda a grillos.
Más vale media mierda que mierda entera.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
El pez grande en la mar se hace.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Primero es Dios que todos los santos.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
A buen adquiridor, buen expendedor.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Ocasión perdida, para siempre ida.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Abogado de ricos, mal de pobres.
En la necesidad se conoce la amistad.