Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Pisar mierda trae buena suerte
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
La zorra no se anda a grillos.
El muerto delante y la griteria atrás.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Nadie da lo que no tiene.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Así se mete, como piojo en costura.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
No hay año sin desengaño.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
El que nace postrero, llora primero.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Quien hijo cría, oro cría.
Más vale creerlo que irlo a ver.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
A quien has de acallar, has de halagar.
Esto es pan comido.
Oración de perro no va al cielo.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.