La leña torcida da fuego recto.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Según el sapo es la pedrada.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
La soga se rompe por lo más fino.
Amor con casada, vida arriesgada.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.
El que sabe sabe y el que no es jefe
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Júntate, que junto estabas.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Dos es compañía, tres multitud.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
El que busca, encuentra.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Casado, pero no capado.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Zun de noche, se sube a un coche
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Echarle mucha crema a sus tacos
El ducado nunca huele a robado.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Amor, tos y humo no se pueden esconder