Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Cada uno tiene su alguacil.
Los pesares envenenan la sangre.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Cada malo tiene su peor.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
A río crecido, sentarse en la orilla.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Lo que se da no se quita.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
El proletariado no tiene patria, se la impone el capital.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
No falta un burro en un mal paso.
El paraíso está en el regazo de una madre.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Cada uno muere de su vicio.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
El llanto sobre el difunto.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Dicen que la educación se mama.
Casa hecha, sepultura abierta.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Del agua mansa se asombra el perro.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Un arma es un enemigo para su dueño.
El nosotros anula el yo.
Quien prestó, perdió.
Cuando Dios borra, escribir quiere.