Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Es más popular que la adelita.
El que camina, no estorba.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Nadie está obligado a lo imposible.
La oprtunidad la pintan calva.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Lo que se da no se quita.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Para adquirir el derecho a desnudar a las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Quien la haga que la pague.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Vale más saber que tener.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
El llanto sobre el difunto.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Tirar la casa por la ventana.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Una manzana roja invita piedras.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Esto es el pan nuestro de cada día.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Patada de yegua no duele.