Lo que dejes para después, para después se queda.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
No busques a la vez fortuna y mujer.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
El amor entra por los ojos.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Quiéreme poco pero continúa
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
El que mucho corre, pronto para.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Al desdén con el desdén.
La mala fe, no pare hembra.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera.
La falta de progreso significa retroceso.
Renegad de viejo que no adivina.
No haciendo viento, no hay mal tiempo.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
En el peligro se conoce al amigo.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
La lealtad se paga.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Al pan se arrima el perro.
Cantando se van las penas.
Buenas palabras no hacen buen caldo.