Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Hace más el que quiere que el que puede.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Hombre anciano, juicio sano.
La bonanza amenaza borrasca
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Sacar las castañas del fuego.
Toda demasía enfada y hastía.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Favorecer, es por norma perder.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Alegrías secretas, candela muerta.
A la par es negar y tarde dar.
Por San Martín, trompos al camino.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Copas son triunfos.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
pajero como tenedor de oveja.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Igual con igual va bien cada cual.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
El más fuerte teme a la muerte.