Hacer pinitos.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Acúsole porque pisó el sol.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Gato llorón no pesca ratón.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Cavas tu tumba con los dientes.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Hombre anciano, juicio sano.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
El que las hace, las imagina.
Más raro que perro verde
El amor da al necio osadía y entendimiento.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Sacar los trapos al sol.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Casado por amores, casado con dolores.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
La noche para pensar, el día para obrar.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Estornudos y frailes, salen a pares.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Hablando nos entendemos.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Vale más ser ralos que calvos.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.