El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Espéjate para que veas cómo eres.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Sé osado y serás afortunado.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Donde aprietan, no chorrea.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
A quien vela, todo se le revela.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
A cuadrúpedo donado no le periscopées el incisivo.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
A dineros dados, brazos quebrados.
Encontrar al perro en la olla
Ni tiñe ni da color.
Al que le pique, que se rasque.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Tras de corneados ? Apaleados.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Iglesia, o mar, o casa real.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
A caracoles picantes, vino abundante.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.