Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Ese huevito quiere sal
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Necio es quien con necios anda.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Andar con pies de plomo.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Gran tocado y chico recado.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
De sabios es variar de opinión.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
El que busca, encuentra.
De mala sangre, malas morcillas.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Hacer el agosto.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Cojo con miedo, corre ligero.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Más perdido que un moco en una oreja.