De padres asientos, hijos taburetes.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Saber amar es mucho saber.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
A Dios, nada se le oculta.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Araña muerta, visita cierta.
Cada criatura obra según su natura.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
No busques a la vez fortuna y mujer.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
En arca abierta, el justo peca.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
La impureza, pesa.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
La alegría todo mal espanta
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
El mono sabe el palo al que trepa.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Cuando borrachos hay, madre falta.
A cada cajón, su aldabón.
Amores añejos acaban con los pellejos.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Pan ajeno nunca es tierno.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.