Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
A cada cañada le llega su añada.
Al perro y al niño donde le den cariño.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Con el mismo cuero las correas.
Hay que tomar el toro por las astas.
En ningún apostolado falta un judas.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Serio como perro en bote.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Hijo ajeno, candela en el seno.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Tan rápido como un chisme.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Todo amor tiene su gasto
Alegría amagada, candela apagada.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
El que tiene salud es rico.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Saber amar es mucho saber.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.