No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
A barriga llena, corazón contento.
En pedregal no siembres cereal.
Guardas bien y no sabes para quien.
No hay don sin din.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Nadie da sino lo que tiene.
Nada hay nuevo bajo el sol.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Sopas y morder, no puede ser.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Donde comen dos comen tres.
No somos nadie, y menos en traje de baño.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Flores pintadas, no huelen a nada.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
La curiosidad anda en busca de novedad.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Piedra movediza no cría moho.
la ropa son alas.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Mientras dura, vida y dulzura.
Quien pregunta, no yerra.
Parto malo, e hija en cabo.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Las paredes oyen.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Cada mozo lancee su toro.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Frio, frio, como el agua del rio.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.