Entre más viejo más pendejo.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Idos y muertos es lo mesmo.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Los compañeros de cama se escogen de día
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Pedir peras al olmo.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Casa de concejo, pajar de viejo.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Otoño entrante, barriga tirante.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Entre pitos y flautas.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Criado y caballo, un año.
A comida de olido, pago de sonido.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Amor de dos, amor de Dios.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Al pez, una vez.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Alma sin amor, flor sin olor.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Mal de muchos, epidemia.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.