El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
No hay mayor tontería que reñir.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Hablar a calzón "quitao".
Antes de mil años, todos seremos calvos.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Ante la duda, la más madura.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
De buen caldo, buenas sopas.
Gente de navaja, poco trabaja.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Ávila, santos y cantos.
Guardas bien y no sabes para quien.
Agrada y te agradarán.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Piedra movediza no cría moho.
La lengua queda y los ojos listos.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Dios nos coja confesados.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Hablando nos entendemos.
Que aproveche como si fuera leche.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Es tiempo de vacas flacas
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
El agua tiene babosas.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Quien pregunta, no yerra.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
De casa del abad, comer y llevar.
De los hombres se hacen los obispos.