Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Nadie da sino lo que tiene.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
A su tiempo maduran las brevas.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Las paredes oyen.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Sin precio no se han las mujeres.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Casa de esquina, para mi vecina.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Primero la firmita y luego la camita.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Sopas y morder, no puede ser.
Claridad, y no en el caldo.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
El primer automóvil es como el primer hijo.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
A poco pan, tomar primero.
El diablo es puerco.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Toma y daca.
Secreto a voces.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.