Ávila, santos y cantos.
Hablando nos entendemos.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Que aproveche como si fuera leche.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Se las sabe por libro
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
A caballero nuevo, caballo viejo.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Gente de navaja, poco trabaja.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Contra la gota, ni gota.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Mano lavada, salud bien guardada.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
A poco pan, tomar primero.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Domingo, domingo, día de pingo.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Toma y daca.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Los compañeros de cama se escogen de día
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
A su tiempo maduran las brevas.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.