Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Dulce y vino, borracho fino.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Más vale oler a asno que a muerto.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Para aprender, nunca es tarde.
Patada de yegua no duele.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
La paciencia no está entre los jovenes.
Hacer enseña a hacer.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Palabra de boca, piedra de honda.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Agua estancada, agua envenenada.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
El que no llora no mama.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
No escupas contra el viento.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.