El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
La necesidad carece de ley.
Serio como perro en bote.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Una deuda, veinte engendra.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Mal es acabarse el bien.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Amigos pobres, amigos olvidados
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Fea con gracia, mejor que guapa.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Ningún rencor es bueno.
Cabra por viña, peor es que tiña.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Marido rico y necio no tiene precio.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Amor viejo, pena pero no muere.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Peor es mascar lauchas
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.