No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Ande o no ande, la burra grande.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
El agraviado, nunca desmemoriado.
El amor, de necios hace discretos.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Las aguas mansas son las peores
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Más perdido que Adán el día de la madre.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
No jales que descobijas.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
El enano ve gigantes por todas partes.
La fuerza no es un remedio
Quien hace malas, barrunta largas.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Suegra, ni de barro es buena.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Manos blancas no ofenden.
Nadie ha visto el día de mañana.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
No te pegues que no es bolero.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Mujer refranes, muller puñetera.
La peor vejez es la del espíritu.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.