¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Mal camino no conduce a buen sitio.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
A golpe dado no hay quite.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
¿Fiado?. Mal recado.
Hay que ver para creer.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
El que tiene es el que pierde.
Dios castiga sin palo ni piedra
Si ofendes serás ofendido
La suerte nunca da, solo presta.
Lo robado no luce.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
Amigo y vino deben de ser añejos.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Si la lengua erró, el corazón no.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Ese huevito quiere sal
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Malo es cojear delante de un cojo.
Paga adelantada, paga viciada.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Dar el consejo y el vencejo.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.