Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
El lo que se pierde, se aprende.
El que fía, o pierde o porfía.