Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
No todo lo que pendula cae
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
En casa de los tíos ella es la tía.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
El sol de Marzo, da con el mazo.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Lo que hoy es, mañana no es.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Llave puesta, puerta abierta.
El amor y los celos son compañeros.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Donde se está bien nunca se muere
Que dulce queda la mano al que da.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
El que necesita, te visita.
Al loco y al toro, dale corro.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Salud para mí, trabajo para mi marido.
La muerte nos iguala a todos.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
A hija casada, los yernos a la puerta.
La madera de tu casa, en enero sea cortada.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Más se logra con amor que con dolor.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Ir de trapillo.
Codicia mala a Dios no engaña.
Vida sin amor, años sin verano
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.