Bien está lo que bien acaba.
Mujer refranes, muller puñetera.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
La alegría intensa es cosa seria
En el peligro se conoce al amigo.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
La abundancia mata la gana.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
No hay don sin din.
Una sola vez no es costumbre.
El buen enero, frío y seco.
Encima de la cabaña todo daña.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
La espina saldrá por donde entró.
El que no corre, vuela.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Remendar y dar a putas.
Dios aflige a los que bien quiere.
A escote, no hay pegote.
Dios era bueno para negociante.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Riña de amantes, agua referescante.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
El más cuerdo, más callado.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Hay más tiempo que vida.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
El comedido sale jodido.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.