Este, como los gatos siempre cae parado.
Dueña que mucho mira, poco hila.
De tal palo tal astilla.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Caer es más sencillo que levantarse.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Más viejo es el viento y aún sopla.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
No coma cuento coma carne.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
El amor entra por los ojos.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Sin dudar, no hay acertar.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Paso a paso se hace camino al andar.
A candil muerto, todo es prieto.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
No todo lo que pendula cae
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
La nieve de enero es de bronce, la de Febrero de madera y la de Marzo de agua.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
No da un tajo ni en defensa propia.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.