Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
El buen alimento cría entendimiento.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Harto da quien da lo que tiene.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
El relajo es dulce después del trabajo.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Bien urde quien bien trama.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Mano que te da de comer no has de morder.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
No hay doctrina como la de la hormiga.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Llena o vacía, casa que sea mía.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Casa hecha, bolsa deshecha.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Lo comido por lo servido.
Explique, no complique.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Madre muerta, casa deshecha.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
A fullero viejo, flores nuevas.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Amor no quita conocimiento.
De petaca ajena, la mano se llena.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El poeta nace y no se hace.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Una palabra deja caer una casa.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.