Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Abril llovedero, llena el granero.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Alabanza propia, mentira clara.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
La cara bonita y la intención maldita.
Más liso que nalga bebé.
Es puerco de la misma manada.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
A un bagazo, poco caso.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Las disputas dejan a la verdad en el medio y a las partes de un lado y otro.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
El agua en invierno duerme sola.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
La buena jornada empieza muy de mañana.