Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
La mujer rogada y la olla reposada.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Más vale tarde que nunca.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Invierno frío, verano caluroso.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
La muerte es imprevisible.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Acúsole porque pisó el sol.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Más vale oler a asno que a muerto.
Más vale prevenir que curar.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
El mal que no tiene cura es la locura.
Cazador, mentidor.
Callar y callemos que todos de barro semos.
La prosperidad es víspera de la adversidad.