El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
El hombre honrado a las diez acostado.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Más groso que el Guelpa.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Cortesías engendran cortesías.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Enero, claro y heladero.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
No te fíes del sol de primavera.
A quien no la teme, nada le espanta.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Nunca falta un culo para un bacín.
Las buenas labores honran a los labradores.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
De boca para fuera.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Mujeres y almendras, las que no suenan.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6