Amor, tos y humo no se pueden esconder
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Amanecerá y veremos.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
De perdidas al río.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Pa' bruto no hay que estudiar.
De una espina, nace una rosa.
La ignorancia es abuela del saber.
Zapato de ramplón, de larga duración.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Necesitado te veas.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Cada día trae su propio afán.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
No hagas leña del árbol caído.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Lo que por agua viene por agua se va.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
De cuero ajeno, correas largas.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Lleno de pasión, vacío de razón.
El mirón, ¡chitón!.
Del necio, a veces, buen consejo.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.