Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
No hay buena salud donde no entra buena luz.
Más vale una imagen que cien palabras.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
El amor no se mendiga, se merece.
Quien lo hereda no lo hurta.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
La lengua queda y los ojos listos.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Amor y muerte, nada más fuerte.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Mucho ojo, que la vista erro.
Agua fina saca la espina.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Lo que no cuesta no vale.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
El gozo en el pozo.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
A grandes cautelas, otras mayores.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Breve habla el que es prudente.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Amor de lejos, felices los cuatro
Señal fija de agua, verla caer.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.