Hay que dar para recibir.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Que la haga el que la deshizo.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
El dinero hace al hombre entero.
La confianza da asco
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Quien pregunta, no yerra.
Quien hace por común, hace por ningún.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Arca abierta al ladrón espera.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.