El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
De un golpe no se derriba un roble.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Feria de loco es el mundo todo.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Del lobo un pelo.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Suerte, y al toro.
El ladrón juzga por su condición.
La razón no quiere fuerza.
Al potro y al niño, con cariño.
Como pecas, pagas.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Nunca llueve a gusto de todos.
El humo al suelo, agua en el cielo.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Palabras de santo, uñas de gato.
Invierno claro ni en verano nublado.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Quien no valora la vida, no se la merece.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
En Abril, aguas mil.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
Frio, frio, como el agua del rio.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Más merece quien más ama.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
La alegría alarga la vida.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Las leyes y las mujeres han sido hechas para violarlas.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.