Más puede Dios que el diablo.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Cada cosa tiene su precio.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Quien no madruga, no caza boruga.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Necio es quien con necios anda.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Casa ordenada, casa salvada.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Otoño entrante, barriga tirante.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
La ocasión llega, llama y no espera.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Una buena mañana hace buena la jornada.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Hace más la raposa que la curiosa.
El que nada duda, nada sabe.
Hasta la salud necesita descanso.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
La cabra come el césped allí donde se ata.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
La vida es un deber a cumplir
La esperanza alegra el alma.