La esperanza alegra el alma.
Hombre amañado, para todo es apañado.
No hay mejor cuña, que la de la misma madera.
Música y flores, galas de amores.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Bien ora quien bien obra.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Agua al higo, que ha llovido.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Contra la gota, ni gota.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
El lo que se pierde, se aprende.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Puerta de villa, puerta de vida.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Más perdido que Adán el día de la madre.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
A quien presta nada le resta.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
La fuerza vence, la razón convence.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
La cabra siempre tira al monte.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.