Donde va el mar, que vayan las arenas.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
La suerte nunca da, solo presta.
Obra hecha, dinero espera.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
No lo hurta, lo hereda.
A palabra necias, oídos sordos.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Se goza más amando que siendo amado
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
La hacienda, el dueño la atienda.
Mujer casada, casa quiere.
Carne puta no envejece.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Lo que se da no se quita.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Acertar errando es suerte y no talento.
La lujuria nunca duerme.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Que lo mate Dios que lo crió.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
La crianza aleja la labranza.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
El tiempo es oro.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Gente castellana, gente sana.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
La fe no tiene miedo.
Año de nieves, año de bienes.
Entender lo bello significa poseerlo
Benavente, buena tierra y mala gente.