Compuesta, no hay mujer fea.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Amor con casada, vida arriesgada.
No hay madre como la de uno mismo.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Cuerpo descansado, dinero vale.
El que come tierra, carga su terrón.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
La duda es la llave del conocimiento.
Confía en lo que ves
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Todo lo que no se da, se pierde.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Mujer precavida vale por dos.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Es de bien nacido ser agradecido
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Por sus hechos los conoceréis.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
El tiempo no pasa en balde.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
La mentira es animal de quinta vida.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
En la variación consiste el gusto.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
En Abril, florece el jardín.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.