La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
En caso de duda, la más tetuda.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Una maravilla, con otra se olvida.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Gota a gota, la mar se agota.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
La mala fe, no pare hembra.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Dame rojura y te daré hermosura.
Buena vida, arrugas tiene.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Del agua mansa se asombra el perro.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Hay que darle el beneficio de la duda.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
El que madruga, es sereno.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
La mucha luz deslumbra y no alumbra.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Deja al menos un huevo en el nido
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.