La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Dios da frío según la ropa.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Deja al menos un huevo en el nido
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Cada pájaro lance su canto.
Donde no hay regla se pone ella.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Dios castiga sin piedra ni palo.
A viña vieja, amo nuevo.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Obras vea yo; palabras, no.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
A fullería, cordobesías.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Pensando en pajarito preña'o
Novia para siempre, mujer para nunca.
La lluvia viene después de los bosques.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
La verdad sale en boca de los niños.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
A la gente alegre el cielo la ayuda
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Donde no hay, pon y encontrarás.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.