Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Cada quien, con su cada cual.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
La vida pende de un hilo.
Dios no se queda con nada de nadie.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Dios castiga sin dar voces.
Voz del pueblo, voz de Dios.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
El sentido común es, el menos común que ves.
Cacarear y no poner, bueno no es.
El árbol que no da frutos, da leña.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Donde hay carne, hay hermosura.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El rostro es el espejo del alma.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Amistades y tejas, las más viejas.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Madre dispuesta, hija vaga.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Ni las ideas ni la ciencia, se asimilan con violencia.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
A cada cosa le llega su tiempo.
La vida es un soplo.