Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Tarea que agrada, presto se acaba.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Lo que se hace de noche sale de día.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Obediencia es noble ciencia.
Lo que ha de ser, va siendo.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Donde hay gana, hay maña.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
La belleza más divina, también defeca y orina.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Nadie nace enseñado.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Orden y contraorden, desorden.
Aire de Levante, agua delante.
La edad primero que la belleza.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Ama el sol, el que tiene sombra
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Es más el ruido que las nueces.
Para colmo de males, tratar con animales.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Cada cosa pía por su compañía.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
El sol siempre reluce.