Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Más vale maña que fuerza.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
La mayor ventura, menos dura.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
A galgo mojado, liebre enjuta.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Ni para Dios, ni para el diablo.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
A buen bosque vas por leña.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Buena cara dice buen alma.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
A otra cosa mariposa.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El que con locura nace, con ella yace.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
A mamar, todos nacen sabiendo.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Madre es la que cría, no la que pare.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Cada cual a lo suyo.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.