Llueve sobre mojado.
Hacer enseña a hacer.
A buen amigo buen abrigo.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Quien más tiene, menos suelta.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Calva buena, luna llena.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
A cualquier cosa llaman rosa.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
A la par es negar y tarde dar.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
Una buena capa todo lo tapa.
A escote, no hay nada caro.
Otra mancha más al tigre, no hace la diferencia.
Calor de paño, jamás hizo daño.
Con maña, caza a la mosca la araña.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
La muerte hace reflexionar.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Sacar las castañas del fuego.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.