Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
La buena ropa abre todas las puertas.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Nadie es sabio en todas partes.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
El pasto que le ha sobrado, es el que engorda al ganado.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Fue sin querer...queriendo.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
No existe más amor que el amor a primera vista
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Manda y haz, buen ejemplo darás.
La confianza mata al hombre.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Confesión hecha, penitencia espera.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.