Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Todo problema tiene una solucíon.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Peso y medida, alma perdida.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
A creer se va a la iglesia.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Ya los perros buscan sombra.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
A barba muerta, poca vergüenza.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
La verdadera amistad es inmortal.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
La suerte nunca da, solo presta.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.