A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Según come el mulo, así caga el culo.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Magra olla y gordo testamento.
Nada con nada, total nada.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Quien tiene dineros, compra panderos.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
A comida de olido, pago de sonido.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Tripa vacía, suena pronto.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Empieza la tarea y luego termínala.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
El que llega tarde, no bebe caldo
Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
A buen bosque vas por leña.
Un yerro, padre es de ciento.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Hay más santos que nichos.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Saber más que Merlín.
El buey pace donde yace.